
Todos los pacientes en espera de un trasplante renal, ya sea de donante vivo o de donante fallecido, deben estar inscritos en el Registro Nacional de Trasplantes (RNT) el cual es administrado por el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA).
- Candidatos a trasplante renal que cuentan con un donante vivo: para poder ser inscritos en el RNT, tanto el donador como el receptor deben completar el protocolo de trasplante renal y ser presentados ante el comité de trasplantes de la institución en dónde se realizará el procedimiento. Una vez que el comité aprueba a la pareja donador-receptor, el coordinador de trasplantes de la institución los inscribe en el RNT y se programa el trasplante renal.
- Candidatos a trasplante renal en espera de un donante fallecido: en este caso, los potenciales receptores de trasplante renal, deben completar el protocolo de trasplante, ser presentados ante el comité de trasplantes y, una vez aprobado el caso, el coordinador de trasplantes lo inscribe en el RNT. Podemos decir que esta es la ¨lista de espera de trasplantes”. Cada hospital tiene su propia lista. El tiempo de espera para recibir un riñón de donante fallecido es muy variable, pero pueden ser años.
¿Dónde se coloca el injerto renal?
Por cuestiones anatómicas y de técnica quirúrgica, el riñón trasplantado se coloca en los cuadrantes inferiores del abdomen (fosas ilíacas). Normalmente, preferimos colocarlo en el cuadrante inferior derecho debido a que los vasos ilíacos (que van hacia la pierna) se encuentran un poco más superficiales y técnicamente la cirugía es más sencilla. La arteria renal se conecta a la arteria iliaca externa y la vena renal a la vena ilíaca externa. El uretero (conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga urinaria) se conecta directamente a la vejiga. Los riñones del paciente generalmente no se retiran, a menos que exista una indicación precisa como tumores, infecciones recurrentes, reflujo vésico-ureteral, etc.
Colocar el riñón en los cuadrantes inferiores del abdomen nos permite realizar estudios de imagen no invasivos (ultrasonido) y biopsias del injerto renal en caso de ser necesario.
Trasplante cruzado
El trasplante cruzado es una gran alternativa para aquellos pacientes con enfermedad renal crónica que cuentan con un donante dispuestos a darles un riñón pero que por alguna razón no existe compatibilidad. Las causas más comunes de incompatibilidad son:
- Diferencia de grupo sanguíneo (incompatibilidad AB0)
- Presencia de anticuerpos en contra del o de los potenciales donadores (sensibilización). Estos anticuerpos se forman por recibir transfusiones sanguíneas, embarazos y trasplantes previos.
Para llevar a cabo un trasplante renal cruzado es necesario contar con la tipificación HLA de los receptores y de los donadores así como la determinación de anticuerpos anti-HLA de los receptores para poder realizar pruebas de compatibilidad entre ambas parejas. De esta forma, los pacientes que cuentan con niveles altos de anticuerpos pueden acceder a un trasplante renal y regresar a su vida normal, sin tener que pasar mucho tiempo esperando un riñón de donante fallecido.















